Este valle queda a continuación del de Rapel en dirección al Sur. Su clima es mediterráneo y su topografía se caracteriza por suelos franco-arcillosos. Una de sus caraterísticas más importantes es la gran oscilación térmica entre el día y la noche. La fuerte caída de las temperaturas a partir de media tarde hace que la maduración de las uvas sea más lenta y, a la vez, le dan un grado de acidez levemente mayor al promedio. Esto le entrega a los vinos de esta zona un carácter fresco y con mucha fruta. Junto al Valle de Rapel, conforman el corazón del Valle Central.